Cuento de Navidad
POR ALMUDENA GRANDES
El retiro forzoso le alcanzó cuando todavía era un hombre jovial, saludable y lleno de energía, tanto que estuvo a punto de acabar con él . Su nieto Jorge era muy pequeño entonces, pero su memoria le recordaba como una figura en perpetuo movimiento. Se apuntó a un gimnasio, a un club de senderismo (徒步运动), a una asociación de voluntarios, a un grupo que recorría cada fin de semana las líneas del frente de Madrid en la Guerra Civil, se matriculó en una academia para aprender idiomas, en otra donde preparaban (63) el acceso de personas mayores a la universidad, en un curso de pintura… Hizo de todo, lo intentó todo excepto una escuela de escritura, y sin embargo, cuando aquel horario frenético se fue depurando (变得纯粹), reteniendo lo esencial para apartarse de lo superfluo (多余的), la escritura se convirtió en el eje de su vida .
Se levantaba pronto, iba y volvía del gimnasio, se duchaba y se sentaba en su mesa hasta la hora de comer. Por las tardes, tras la siesta, intentaba que su mujer le acompañara en un paseo largo, y cuando no lo conseguía, salía solo. Luego volvía a sentarse, a corregir lo que había escrito por la mañana, hasta la hora de cenar. Así, mientras su vida encajaba (适应), de nuevo en una rutina exacta y provechosa, dejó de quejarse, de lamentar su jubilación, de reclamar (要求) la atención de sus hijos. Su mujer estaba encantada con aquel cambio que le había devuelto el buen humor, las ganas de vivir, y el resto de la familia aprobaba con entusiasmo la afición literaria que producía como mínimo un folio diario, a veces dos, que nadie se molestaba en leer.
El abuelo escribió una trilogía, tres novelas muy largas que al final se convirtieron en cinco para ocupar casi 20 años de su vida. Al terminar de corregir la última, estaba a punto de cumplir 86, y se murió de pronto, víctima de una esclerosis múltiple (多发 性硬化症) que le fulminó (使猝死) cuando nadie lo esperaba. Todos le habían insistido mucho en que dejara de fumar, de beber cerveza, de tomarse un whisky, o dos, cada noche, él había respondido reduciendo todos sus consumos sin abandonar ninguno,pero, aunque no se atrevieron a decirlo en voz alta, todos comprendieron que lo que le había matado había sido dejar de escribir, poner el punto final de la novela que cerraba el ciclo. Por eso nadie se atrevió a tocar los manuscritos (书稿), y los diez gruesos volúmenes, dos por cada libro, encuadernados, siguieron colocados en las estanterías de su despacho hasta que a Jorge se le ocurrió hojear el primero un día de Navidad, mientras se aburría después de comer en casa de su abuela con toda la familia.
Sus padres se marcharon y no quiso irse con ellos. Eran más de las ocho cuando le pidió a su abuela una bolsa para llevarse a casa el primer libro. Te lo devuelvo el domingo próximo, anunció, y nunca lo hizo. Los manuscritos se fueron amontonando(堆积)en su propia estantería mientras devoraba la historia compleja y fantástica, sobre una familia rica y otra pobre, una guerra que duraba siglos y un amor imposible.
–¿Qué haces, Jorge? –le preguntó su madre después de dos meses, molesta por la cantidad de horas que aquel chico de veintipocos años pasaba encerrado en su cuarto, con el ordenador inactivo.
–Estoy leyendo las novelas del abuelo –contestó él–. Son buenísimas.– ¿Buenísimas? –su madre, hija del autor, se quedó congelada con una mano sobre el picaporte (把手) de la puerta –. Eso no puede ser.
–Son buenísimas, mamá –insistió Jorge–. Es superinjusto, no hay derecho, todos tenemos la culpa, le hemos dejado morir sin haberle leído, pero lo que importa es que las novelas son muy buenas. Ya sé que es rarísimo, que parece imposible, pero son muy buenas. No he querido contártelo hasta ahora porque sé que te vas a sentir fatal, pero se las estoy pasando a las primas y todas están conformes conmigo…
Cuando se publicó la primera, los hijos del autor se sentían tan culpables que ni siquiera fueron a la presentación. Fueron los nietos quienes se ocuparon de todo, y firmaron los contratos, hablaron con la prensa, cobraron los derechos, y procuraron ser dignos de la herencia de su abuelo.
Ejercicios:
1) ¿A qué se refieren o modifican las palabras subrayadas? Tratándose de verbo, ¿cuál es el sujeto? Marca en la Hoja de respuestas las opciones que consideres correctas. (5 puntos, 0,5×10)
El retiro forzoso le alcanzó cuando todavía era un hombre jovial, saludable y lleno de energía, tanto que estuvo a punto de acabar con él.
Su nieto Jorge era muy pequeño entonces, pero su memoria le recordaba como una figura en perpetuo movimiento.
… se matriculó en una academia para aprender idiomas, en otra donde preparaban el acceso de personas mayores a la universidad.
Por las tardes, tras la siesta, intentaba que su mujer le acompañara en un paseo largo, y cuando no lo conseguía, salía solo.
… y el resto de la familia aprobaba con entusiasmo la afición literaria que producía como mínimo un folio diario …
… y se murió de pronto, víctima de una esclerosis múltiple (多发性硬化症) que le fulminó (使猝死) cuando nadie lo esperaba.
… aunque no se atrevieron a decirlo en voz alta.
… hasta que a Jorge se le ocurrió hojear el primero un día de Navidad…
Eso no puede ser.
…pero se las estoy pasando a las primas y todas están conformes conmigo.
2) Marca en la Hoja de respuestaslas opciones que consideres correctas. (5 puntos, 1×5)
¿Cómo se interpreta la frase “… la escritura se convirtió en el eje de su vida”?
¿Cómo se interpreta la frase “su madre, hija del autor, se quedó congelada con una mano sobre el picaporte (把手) de la puerta”?
¿Cuál de las siguientes actividades abandonó el abuelo cuando empezó a escribir?
El abuelo empezó a escribir cuando tenía aproximadamente ______.
Entre las siguientes afirmaciones, ¿cuál NO es la implicación que se puede deducir del texto?
3) Traduce al chino la parte en negrilla del texto. (10 puntos)
【请在答题纸上“西译汉”部分作答】
他父母离开了,而他不想和他们一起走。八点多钟,他向奶奶要了一个袋 子,好把爷爷的第一本书带回家。“我下周日还给你”,他对奶奶说,但是他再 也没还。他的书架上爷爷的书稿越堆越多。他如饥似渴地阅读着一个错综复 杂、精彩纷呈的故事,其中讲述了一个富裕家庭和一个贫穷家庭的历史,一场 持续了数百年的战争和一段无望的爱情。